http://www.youtube.com/watch?v=0TkRUgSuxt0A través del prado difuso, extenso y perdido, abriéndose paso. Respirando hondo, Narciso corría por el pasto, pisando la hierba con las adidas recién lavadas. Eran tiempos de pocos hilos, de bastante disgregación. Sobre la losa y el azulejo, el mundo goteaba, se iba desmembrando mediante sacudones, de forma inenarrable. El pibe vivía en tiempos en los que la comunidad se hacía exigua, en los que se probaba los cortos. Se escurrían individuos vulgares por los márgenes, entre las juntas de la sociedad manaban personitas, por todas partes chorreaban, todos se volvían olvidables; la comunidad se derretía, minúscula se tornaba.
En el transcurso de la corrida, Narciso pensaba en sus viejos,
- Uno siempre de alguna manera rumia en ellos - , reflexionaba, mientras las zapatillas se le llenaban de yuyos verdes y clorofila, y se mimetizaban con la campiña. En su padre pensaba, ese laburante incansable que aprendía de a poco el cómo vivir en un monoambiente desolado por Parque Patricios, en un monoambiente a estrenar, eso decía el cartel que aún se mostraba por el balcón. - Una vida a estrenar, - podría haberse escrito. En su madre, pensaba, en esa buena mujer que se jugaba sus últimas fichas de juventud en la ruleta de las sábanas de un viejo abogado legalista no tan bueno.
- Durante la existencia, la gente se cruza constantemente, algunos hacen un esfuerzo por conocerse un poco más, unos cuantos se divierten en el rito de la atracción, de la seducción jugosa y se cojen con ganas; sólo algunos se aman; sin embargo, también se cansan rápido y se separan, sin decir adiós. Y en algún instante de ese derrotero infatigable y angustiante, a veces, tienen hijos. –
Narciso compartía con los pibes y nenas de su tiempo ese mal moderno, esa tristeza tácita, eso de ser hijos de padres lejanos, de parejas crípticas, de un amor que ya no está o quizás nunca hubo de estar. En eso pensaba el pibe cuando llegó a la fuente, el espejo de agua en el que la ninfa Eco lo esperaba con su vestido más hermoso.
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