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viernes, 14 de marzo de 2008

Calando hondo el alma olvidada

Esa anécdota contemporánea de que "la interne´" llega a todos lados tiene sus recovecos en los que la hipótesis comienza a chorrear pruebas empíricas que la falsean.No hay WWW en mi laburo por vaya a saber qué acontecimientos hasta quien sabe qué día. De todas maneras lo siguiente lo esbozé en horario laboral, fiel a mi improductividad subordinada. Con la mencionada aclaración, doy paso al escrito.


El reloj me decía lo que no quería escuchar. 1 AM, eso me gritaba en la jeta; una película recomendada por una personita era la culpable de que yo pudiera dormir potencialmente sólo 6 horas.

En la susodicha peli, luego de un rompimiento con su actual novia, el protagonista enumeraba su top 5 de "cortes de rostro/abandonos por otro tipo" ejercidas por sus ex. Lo interesante es que el muchacho, en un momento de la historia busca a las ex-novias para preguntarles el porqué lo habían abandonado, ese momento que le sucede a todo hombre donde se vuelve a las ex para buscar respuestas y otras cosas. En fin, confieso que yo hice algo no muy similar, pero parecido, a mi tierna edad, muy cachorro:

Cupido vivía en mi barrio. Siempre fue un tipo jodido, era mi vecino y nunca le caí bien... antes de que el angelito se mudara a Nuñez,la última vez que lo ví, me prometió que iba a hacerme la vida imposible. Y claro, era más que una frase enlatada.

A mi primer princesa la conocí en el primario. Siempre me gustó, pero creo que empecé a amarla a partir de los 10 años. Si es verdad que el primer amor te moldea, esta relación me definió con un cortafierros, a los golpes. De tanto que la amaba, nada le decía, era sólo cuestión de tiempo pensaba. Aprendí que el tiempo es relativo.

El primario estaba siendo velado y yo aún la esperaba a la salida del entierro. El adiós fue con un beso en la mejilla tomándola de la mano, esperando una respuesta que nunca llegó. Tanto más la amaba y nada le supe decir.

Intenté olvidarla y así aprendí que los recuerdos no se lavan con jabón. Entonces me decidí a llamarla.

Continuará. (je, siempre quise poner eso)