http://www.youtube.com/watch?v=jSzgVKaVD8MBardeabas lindo, pendeja. Argucias bien fofas escupías, se notaba de legua cuando mentías. Convenía, siempre, seguirte el juego, eras la que gritaba el triunfo por encima del buche ácido. Ser tu amante apócrifo fue lo usual, chocarme con tu vida perdida debajo de tu lengua era simpático. El sexo era tu estribillo mas cantado y lo recitabas bastante bien.
.
"Y sin embargo mi mundo termina en ella"
Sobreviví a cuchara y filamento, mendigando las migajas de vos, un buen rato. Y me zarandeaste, morocha, no había fija en tu juego del espanto. Tu carne y la mía, un mare mágnum de epitelios, saliva y terminaciones nerviosas. Me agitaste con ganas, flaca, antes de derrocharme con un adiós en cuotas que nunca nos pagamos.
.
"El jean le apreta la fresa y ella es la reina"
Con un caño, tomado desde bien abajo. De un saque, un golpe seco en la planicie tan fría. El vidrio se corrió el velo y abrió su superficie en trocitos triangulares. Algo de sangre bailó entre tus dedos y los pedazos de cristal. Un denso acordeón de fluido cálido escurría, violado por la gravedad. Duraste poco en el baile. Tu ley, la del cemento portland y la falo´ barata te madrugó taciturna, el despilfarro del credo de tu dios en zapatillas.
