Son de esas mañanas que cansan por el sólo hecho de lavarse los dientes. Ayer fue una noche de sábanas y hoy llega el vacío, todo se paga supongo...
El bondi me dicta las rutinas. Nunca se detiene, ya no me sorprende. Llegar tarde a todos lados es lo mismo que tomar café con leche. El laburo me espera con carpetas llenas de telarañas y ruidos, algo que tardé en aceptar al ritmo del "algo hay que vivir".
En este día siquiera puedo guiñarle el ojo a la inspiración.... todo lo que esbozo me parece una sarta de plásticos y papeles viejos. El post anterior lo escupí de un tirón... hoy tengo abierta la pantallita hace 6 horas y las palabras se me ríen en la cara. Bailan, cogen entre sí y dejan los platos para lavar.
Todo se paga man, es así. Una sucesión de fenómenos han sucedido ultimamente. Estoy viendo que metodología usar para desagregarlos. Las "princesas bacanas" se agarran a trompadas con las "inalcanzables" y el referí del destino me grita en la jeta si detiene la pelea.
No la parés maricón, que sea lo que tenga que ser.