Y bien pulido ->http://www.youtube.com/watch?v=MEx6Dy-QKwQ“El mundo no es humano por el simple hecho de estar hecho por humanos, y no se vuelve humano por el simple hecho de que la voz humana resuene en él, sino sólo cuando se ha convertido en objeto del discurso” - H. Arendt
Seguramente, el mundo hace rato dejó de serlo. En la danza discursiva de cada santo día, hay una golfa que se viene tragando todas las letras, convirtiéndose en la nueva reina de la dominación cognitiva, la H1N1, el golazo de los fachos: la subordinación sanitaria.
“Como tanta otra tristeza , a la que te acostumbrás”
Entonces, escupir el susto y decir conjuros de pocas letras, porque nos mendigan los párrafos que tuvimos una vez. Sacudir bastante el bocho, hojear lo que sucede con desconfianza (sin rozarse los ojos con las manos). Ensayar nuevas astucias: el tocarse en tiempos de epidemia de miedo puede ser revolucionario. Cuando el desconcierto juega de titular y los clarines - naciones proclaman que no es conveniente socializar, nos convertimos en soledades esquizofrénicas, venerando al Tamiflú.
“Y hay algo en vos que está empezando a asustarte”
Cuanta humanidad que perdemos, todos los días, en las rodillas de esta realidad: pensamos dos veces antes de dar la mano, los besos en las mejillas fueron proscriptos, casi, por vía legal y los de lengua son equiparados a una relación sexual sin profiláctico. Barbijos, mentiras y gel de alcohol, engañapichangas bien peinados: la salud militar que se mira al espejo y comienza a sonreir de costado.
“Hay muchos marines de los mandarines,que cuidan por vos las puertas del nuevo cielo”