http://www.youtube.com/watch?v=Nl2LTD_tu50Dedicatoria: Al eunuco atento, paladín del periodismo vernáculo, que no sabe ya escribir con pluma de bolsillo sino con los dedos sucios. Y con el bocho no menos untado de mugre. Gracias birome barata, por tanto empeño en constituir a la juventud en significante del entumecimiento y la bazofia.
Con el aroma de años cortos, todavía en la piel, camina el pibe de veintipico por la calle. Habría subido de un tirón, expresan las lenguas que lo dicen conocer, a ciertos conformismos y letargos. Se elaboró una vida grisácea y limó los sueños para que encajaran en su vida de boxes de vértices en doble punta y ángulo recto. Tanto los serruchó, cuentan, que los transformó en quimeras y pesadillas, según el calor que marque el servicio meteorológico.
“But we're trash, you and me”
La nena que raspa las dos décadas, está buscando laburo por debajo del clasificados, ese pasquín miserable lleno de números y letras, que mancha tanto las manos y la subjetividad. Aún no aprendió que la palanca es la posta en nuestra fragua laboral, donde nos forjamos a mecha directa. La pendeja viene de un “primer trabajo” en la -"M"- amarilla, limpiando la grasa y envolviendo la misma en pan de hamburguesa. Está un poco cansada.
“We're the litter on the breeze”
Se cruzarán en un barcito-disco, uno de esos findes largos. Beberán hasta el hartazgo, cuestión de tragarse a sus cachorritas miserias, no está bueno ladrar sobre la realidad justo los días en que nos empeñamos en olvidarla. Quizás, en el bolso, ella guarde algún narcótico de su madre (recetado por el psiquiladri, la vieja no puede pegar los ojos luego del despido en masa noventesco) y lo mezclen con alguna golosina, porque así la vida parece que arde un poco menos. Probablemente curtirán con ganas en un telo de toallas roídas y en algún momento de su corta relación, se habrán de decir adiós.