" Let's swim to the moon, uh huh,
Let's climb through the tide "
Let's climb through the tide "
-"A planta baja, maestro" -. Sí, hasta la más baja. Uno, dos, veinti-trés. Pasos. Un portón negro, que separa mis células de la intemperie, escupe un chirrido desagradable. Eco, más eco, rebota en los azulejos, en el piso, en los anteojos del tipo. Cuantas rejas que crecieron en esta peineta urbana. Los pateás a tus fantasios, camino a casa de nuevo. Sus manos supieron cerrarse antes de tocarte.
"Surrender to the waiting worlds
That lap against our side "
Una caminata lunar, por las casas de las nenas que supieron darme calor, como para olvidar el sabor a olvido incandescente. Atroz delirio, el de darse cuenta que ellas vendieron ya sus sueños de algodón al almacenero y con su cotillón de ocasión empapelaron sus botas de trabajo; las tarjetas comenzaron a agriarse y ni los números se acuerdan quiénes dicen ser; vos te convertiste en el "porfiado ese, que flasheaba mucho" entre el pibe del kiosko y el hermano de Lucía. Condenado a la indeterminación semántica, destinado a ser un concepto en el flan pasado del amor a contraluz.
"Easy, I love you , as I watch you glide "
Puros aplazos esta vez, a la dirección a nado de pecho. Tu remera naranja, nena, que se pierde en el pasaje Portugal, tu jean a cada paso más negro. Tus pulseritas que dibujan mi pérdida, chica de caderas perfectas; uno, dos, veinti- tres, la cuenta ya no da más diez. - Sacate todo, muñequita, pero dejate el corazón - te dije hace un tiempo. Una vez, te lo dije.