Y un día, resultó que podemos ponernos la democracia al pecho.Si, muchachxs, "que noche la de anoche" diría algún salame en el bondi. Creo que saben bien mi opinión sobre estos dos boxeadores mancos que nos tienen en knock-out hace casi 4 meses. Esto es como la perinola che, hubiera dicho mi abuela, salvo que en este juego únicamente existe el "uds pierden", sólo estos dos obeliscos de soberbia jugaban a quedarse con la torta simbólica de la "victoria" y todos mirábamos como afilaban los caninos y frontales. Quién cornos, qué pastafrola discursiva hubiera dicho, este mendocino taciturno, que hace un par de meses era menos que un buzón en la Avenida de Mayo, se quedó con el vale cuatro del partido.
Ayer fue un día particular para mi personita, no vale la pena meter los dedos en esa sopa hoy; la madrugada me encontró acumulando caricias en una cama que, pensé, había olvidado hace rato. A eso de las 4 hs, prendí la tele de fondo, esas cosas que hace uno para sentirse un poco menos solo cuando se está con princesas que dejaron los vestidos de cristal hace rato. Haciendo un zapping post-guerra lo vi al mendocino escupiendo palabras al aire que, probablemente (ojalá) abran las ventanas de un cachito de providencia para estos nabos que la remamos como pavos todas las mañanas y noches de calor humedecido.
Quizás Cobos actuó por conveniencia política, por el ahogamiento que le hizo el gobierno, por su futuro personal. Poco me importa realmente, ya que todos vienen jugando al poker desde un comienzo. Hoy hay un haz de luz al fondo del pasillo, tímido, pequeñito, pero ahí está.
Hoy no hay canción, che, ya nos guitarrearon bastante. Atenti, muchachada, que ahora se viene una linda estacada colectiva de ambos lados, no seamos giles, una vez más.